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Programar también es crear

· 2 min de lectura

Programar no es solo algo técnico, es crear. Como un artista, quien programa empieza con una pantalla en blanco y cada decisión va dando forma a algo que antes no existía.

Cuando hablamos de creatividad solemos pensar en arte, música o escritura, cosas ligadas a imágenes o a emociones. Pero programar es igual de creativo, o incluso más, porque creas algo de la nada y muchos de los pasos son los mismos que sigue un artista.

Todo empieza con una pantalla en blanco, que es el lienzo de quien programa. Igual que el artista frente al lienzo, tienes un montón de decisiones por tomar y un mundo vacío, sin ninguna estructura. Cada línea de código es una decisión pensada que da vida a algo nuevo, una función o una forma que antes no estaba. Y esas decisiones casi nunca van en línea recta. El buen código no es solo eficiente, también es elegante, como un edificio bien diseñado o un cuadro. Tiene su ritmo, una estructura que parece natural aunque esté hecha de lógica abstracta.

En el código, como en el arte, los límites ayudan. Trabajas con lo que te deja el lenguaje, con lo que da de sí tu hardware y con el tiempo que tienes. Pero dentro de esos límites puedes hacer casi cualquier cosa, y hay tanta variedad como en cualquier otro arte.

Igual mucha gente no ve el código como algo creativo porque no es visual ni fácil de entender, pero la creatividad está ahí. Solo que está hecha de ideas, no de imágenes.